domingo, 29 de agosto de 2010

"Cada martes y jueves"


Cuando cierro los ojos, es para no oír... sino escucharte.
Los cierro para poder escucharte, tu respiración,
el latir de tu corazón en cada palabra.
Aunque no vea nada, observo la dicha de tu mirar,
ésa que, de vez en cuando, traviesamente me niegas.


No importa cuántas veces me voltees la mirada,
pues tus delatadores ojos, ésa fortaleza tan pura,

denotan la curiosidad y la pregunta constante,

aquella que sólo se cuestiona sobre

qué estará tramando esta vez mi mentecilla traviesa,

todo para sorprenderte,
y de vez en cuando,
cada martes y jueves, conocerte.

Y río, río de ocultarte con mi silencio aquel plan macabro

que sólo mis ojos te pueden contar.

No importa cuántas veces me niegues la dicha de tu mirada,
el resultado nunca puede variar,

en mi alma y corazón estás por siempre presente.

Tampoco importa cuánto más digas "no",

la oportunidad ausente e insistente está ahí,
¿y qué más da? Hoy no estás aquí,

pero en alma y cuerpo te siento,
el día es hoy.
Calla.

Respira. Habla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario